Queridos amigos, hoy vuelvo a escribirles, pese a que me tome unas
pequeñas vacaciones, para seguir contándoles sobre todos los temas que me desvelan.
Diariamente mi mente se pierde por un largo rato, y vuelve cargada de ideas, y
muchas veces también de interrogantes, enigmas a ser descubiertos…
Hoy los invito a leer este post, a pensar y a debatir sobre las
respuestas…
Todas las actividades humanas, aún sean preponderantes y
extraordinarias, necesitan ser reconocidas públicamente, para poder ser
acogidas o rechazadas por la sociedad.
La importancia de las relaciones públicas en empresas e instituciones,
su influencia social y su papel en el futuro organizacional, busca instaurar y/o mejorar la imagen de la empresa frente al mercado en el
que se encuentra inmersa la organización, proponiendo planes estratégicos que permiten a
las instituciones obtener una comunicación eficaz, marcando objetivos a
conseguir, planificando dicha comunicación y evaluando los resultados alcanzados.
Digamos entonces que trabajamos con “activos intangibles”
Peter Drucker dijo hace un tiempo
que "no se puede gestionar lo que no se mide”. Hoy la frase suena algo
inocente, porque hemos demostrado y desarrollado herramientas para cuantificar
y cualificar la comunicación, teniendo en cuenta su carácter tan amplio y
complejo.
Abordar la comunicación desde una
óptica empresarial (necesaria, por cierto) significa navegar en las aguas del
cálculo. Sin embargo, muchas de las acciones que diariamente realiza cualquier
organización distan de poder ser cuantificadas de modo certero, y no por ello
dejan de ser valiosas o importantes. Además, ¿se pueden analizar las acciones
humanas en términos dicotómicos del tipo ganancia/pérdida?

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